Quizás debiera aceptar mi creciente pánico a las caídas tras volar tan alto.
Se atrofian las alas. Repentinos miedos a las telas de araña que nos habitan.
Asperezas que no se pueden salvar. Rincones oscuros. No entrar. No entrar.
- Beatriz Ortega -
Se atrofian las alas. Repentinos miedos a las telas de araña que nos habitan.
Asperezas que no se pueden salvar. Rincones oscuros. No entrar. No entrar.
- Beatriz Ortega -
No hay comentarios:
Publicar un comentario