Tu quietud, conforme a lo que te va haciendo y se presenta irremediablemente ante ti. Nunca saliste a buscar nada, nisiquiera aquello que mas has querido. Mi incesante movimiento, de aún no se sabe qué. De pronto, Hoy me dolieron los castillos que hemos ido construyendo en la arena mientras olvidábamos nuestros límites a la hora de amar. Ahora sonríes y callas, mientras yo volteo mis creencias e inconsciencias y me giro, mirando hacia atrás, y caminanso hacia aún no se sabe qué.
Beatriz Ortega
Beatriz Ortega
No hay comentarios:
Publicar un comentario