He aprendido a pararme a descubrir
cada vida que me cuenten.
He aprendido que no siempre las personas
quieren escuchar lo que les quieres decir.
He aprendido a agradecer una sonrisa.
He aprendido que existe la gota que colma el vaso.
He aprendido que a veces sí es demasiado tarde.
He aprendido a ser más tolerante conmigo misma.
He aprendido que la vida te da las circunstancias,
pero uno es responsable de lo que llega a ser.
He aprendido que cada uno debe
marcarse sus propios límites y metas.
He aprendido que hay veces que hay que tomar
un camino aunque no se esté muy seguro.
He aprendido que una cara linda dura 5 minutos.
He aprendido que las cosas no son de otro
que de quien las sabe valorar.
He aprendido que elegir supone renunciar.
He aprendido a sacar fuerzas de
los abrazos de los amigos.
He aprendido a detenerme para mirar a los ojos.
a las personas que no conozco.
He aprendido a no buscar
respuestas lógicas a la ambigüedad.
He aprendido que no puedes disfrutar la vida por nadie.
He aprendido que uno es
lo que hace por cambiar quien es.
He aprendido que no importa tanto
de donde vengas, sino a donde te diriges.
He aprendido que la alegría
y la tristeza se dan muchas veces la mano.
He aprendido que cada uno es protagonista
de su propia historia y nadie la puede vivir por nosotros.
He aprendido que no hay mayor logro
que superarse a uno mismo.
He aprendido que la vida exige un compromiso.
He aprendido que una mirada puede
soportar cientos de sentimientos.
He aprendido que a todos nos hace bien
que nos escuchen qué tal nos ha ido el día,
aunque no tengamos nada extraordinario que contar.
He aprendido a mirar la vida con la curiosidad de un niño.
He aprendido a amar sin pedir nada a cambio.
He aprendido que el asado se hace con las brasas,
el fuego lo quema.
He aprendido a querer sin renunciar.
He aprendido a entregarme sin lograrlo
He aprendido a decir “no” a pesar de.
he aprendido a no avergonzarme de ser joven,
de tener aún incontables realidades por descubrir.
He aprendido que estar sola no es fácil,
pero a veces es necesario.
He aprendido que no solo tienes que seguir tu corazón,
también tienes que guiarlo.
He aprendido que la única manera de amar a alguien
es con toda nuestra dedicación, con toda la intensidad.
He aprendido que tengo un cariño
inconcional hacia ciertas personas.
He aprendido de la complicidad de una mirada.
He aprendido que muchos hombres callan por miedo
a salir de los cómodos silencios.
He aprendido a financiarme lo que cuesten los sueños.
He aprendido a decidir teniendo en cuenta mis limitaciones.
He aprendido que la voluntad de los hombres
puede salvar o destruir vidas.
- Bea Ortega -
No hay comentarios:
Publicar un comentario